22 Mar KTM 1290 Super Adventure R: la reina del desierto

Es un jueves por la tarde en el desierto Peruano de Paracas y de pronto vienen a mi cabeza una serie de preguntas: ¿estoy loco?, ¿es esto normal?, ¿estoy dentro de un sueño? Andar a 130 kilómetros por hora detrás de un gran grupo de gente como Chris Birch (ocho veces campeón neozelandés de Enduro, 3 veces ganador del Roof of Africa y ganador del Red Bull Romaniacs en el 2010l) o Quinn Cody (piloto del Rally Dakar y ganador de la Baja 1000), sobre tramos interminables de arena, subiendo y bajando dunas donde se corre el Rally Dakar, me dio la sensación de cuando sueño que puedo hacer caballitos interminables con el mínimo esfuerzo. ¿Han tenido ese sueño recurrente toda su vida? ¿No? ¿Solo yo?

Al mismo tiempo y bajo el agite de mi respiración, puedo notar una paz inmensa, provocada por la confianza que transmite la nueva suspensión progresiva WP que integra la nueva KTM 1290 Super Adventure R. Razón por la cual una moto de este calibre justifica su precio. El truco radica en el acomodo de componentes para lograr un centro de gravedad bajo y una suspensión que pueda tragarse todo, según sea necesario. Es aquí donde cabe el pensamiento de por qué comprarse cualquier otra moto, si esta te lleva de forma fácil y confiable por donde sea.

Justo cuando pensábamos que la predecesora KTM 1190 Adventure R era insuperable, el equipo de Gerald Matschl, vicepresidente de Desarrollo de Producto, nos ofrece una motocicleta más avanzada y con mayor maniobrabilidad, gracias al descubrimiento y/o desarrollo de nuevas tecnologías.

Para empezar tenemos la ya mencionada suspensión WP de 220 milímetros de recorrido, tanto atrás como adelante, la cual puede comprimirse al máximo en un brinco a velocidad o tener con comportamiento totalmente controlable en golpeteos continuos (bumps). La precarga y el rebote son totalmente ajustables, permitiendo al jinete encontrar una perfecta calibración para cada peso o tipo de terreno.

 

Cuando ruedas fuera del asfalto, hay situaciones en las que puedes perder el control de la moto debido a la velocidad en terrenos irregulares o por golpear un objeto como una pequeña piedra. Para evitar esto, la nueva KTM 1290 Super Adventure R lleva un amortiguador controlador de dirección que dosifica esta oscilación y la atenúa gradualmente.

En esta ocasión condujimos el 95% del tiempo en modo Off Road, con la sorpresa de que incluso en esta selección nos regula un control de tracción bastante permisivo, al igual que una versión más extrema del ABS, que se activa para rescatarnos como último recurso, y desactivando por completo el ABS de la rueda trasera, necesario para deslizar sobre grava, arena, lodo, etc. Con esto, incluso los riders no tan experimentados pueden gozar de salir del asfalto para entrar en terrenos agrestes que los lleven a dónde quieran.

Lo que convierte a la KTM 1290 Super Adventure R en la motocicleta más poderosa de su tipo es el motor LC8 bi-cilíndrico de 160 caballos de fuerza -es difícil de creer que pueda otorgar un manejo tan suave con 1301 cc-, ideal para viajar largas distancias o tan agresivo para entrar a una pista de carrera y, al mismo tiempo, salir del asfalto y hacer un tramo de enduro. Todo esto aunado a la belleza, glamour y nostalgia del diseño de una moto de rally.

 

En la caja de cambios existe magia con el sistema Quick Shifter, el cual nos permite hacer cambios ascendentes y descendentes con una velocidad impresionante y sin usar el clutch. Además, lleva un embrague elástico que no permite el acople inmediato cuando hacemos cambios descendentes.

Al hacer un cambio descendente, el sistema percibe cuando la palanca de cambios recibe una fuerza. En ese momento se corta la inyección, embraga, cambia y acopla el embrague gradualmente para que la rueda trasera no bloquee. Con esto siempre tenemos una preparación estable al hacer cambios hacia abajo.

Regresando a la tecnología, integra el más sofisticado paquete de asistencias electrónicas. El control de estabilidad trabaja con un sensor que regula la presión de frenado del ABS dependiendo del ángulo de inclinación. A mayor inclinación, otorga menor fuerza de frenado, aunque el conductor aplique toda la fuerza sobre la palanca de freno.

 

Este sensor de inclinación también regula el control de tracción, que la inyección de combustible en dos casos: si la diferencia de velocidad es mayor en la rueda trasera por exceso de aceleración, o también conforme la moto se inclina, va cortando gradualmente la inyección, no permitiendo que la moto resbale.

Y hablando de la regulación de tracción en la  entrega de potencia, encontramos 4 modos de manejo en la KTM 1290 Super Adventure R:

  • “Sport”, que permite un cierto grado perceptible de deslizamiento.
  • “Street”, perfecto para manejar en el día a día en ciudad o carretera sobre superficie seca.
  • Los modos “Rain” y “Off Road” reducen la potencia de 160 a 100 HP para hacer un poco más prudente la entrega de poder sobre superficie mojada y/o resbalosa. En el modo “Rain” la intervención de las asistencias es más temprana; mientras que en “Off Road” nos permite tener un derrape controlado de casi el 100%. Aquellos que se consideren domadores de caballos salvajes podrán disfrutar de desconectar por completo el control de tracción y probarse ante La Bestia.

 

Algo que no se había visto en otras motos es la pantalla de control de 6.5 pulgadas a color con Gorilla Glass, la cual adapta el brillo automáticamente según la luz ambiental. Esta pantalla se configura desde el control del puño izquierdo, mismo que se ilumina de noche para poder ver qué botón estamos presionando. Este control integra dos botones de atajo para conectar o desconectar el control de tracción lo más rápido posible mientras se conduce.

Una función muy cómoda de esta pantalla es el KTM MY RIDE, que usa Bluetooth para conectar smartphones de forma fácil, permitiendo al conductor usar el reproductor de audio y recibir llamadas desde los controles del manillar. Además, existe la posibilidad de ver parte de la información del teléfono en la pantalla de la moto.

La cereza del pastel son las luces de LED, pues son increíblemente ligeras. Usualmente, este sistema agrega mucho peso, ya que portan ventiladores para enfriarlo. Pero la nueva KTM 1290 Super Adventure R no tiene ese problema, ya que la estructura del faro es de aluminio y está dividido por la mitad, lo cual crea una entrada de aire en el centro de los dos “semi-faros”, manteniéndolo siempre en la temperatura ideal de operación.

Este gran reflector además posee el sistema de luces de curveo que alumbra el interior de la curva. Las luces de curveo se encienden obedeciendo al sensor de inclinación del control de estabilidad, el cual detecta el grado de inclinación de la moto y con esto calcula en qué momento debe alumbrar la parte interior de la curva.

Este viaje sobre las tierras del Dakar ha sido una experiencia soñada por mucho tiempo. La segunda parte del día se destinó a acelerar sobre las dunas del desierto. Planicies interminables que hacen perder la perspectiva de tamaño, distancia y altura… todo es arena, inmensidad, vastos espacios visibles, incertidumbre de encontrar una roca escondida debajo del arena o bancos de arena suelta que fácilmente nos arrancarían la moto de las manos.

Todo es parte del Dakar y KTM se ha encargado de hacernos ver que los motociclistas del Dakar son seres superdotados, comprometidos, arrojados y con una visión y carácter fuera de lo convencional. Así es la nueva KTM 1290 Super Adventure R. Así es KTM.

Por Eric Gallardo Herrera

 

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