30 Jan The Royal Ride: ¡a rodar, Café Racers!

Nada se compara a salir a rodar con los amigos… y si esos amigos comparten tu gusto y pasión por las mismas motocicletas, la experiencia es más que perfecta. Así nació The Royal Ride, una rodada creada para los clientes de la marca Norton en México, cuyo importador oficial es DLG Motoart pero que, por supuesto, es incluyente porque así es el mundo de las motocicletas… o al menos así debería de ser.

Y fueron los mismos clientes los que invitaron a más amigos y se sumaron muchas motocicletas, entre ellas las Triumph Thruxton, Scrambler y Rocket, unas customizadas y otras en perfecto estado original; llegaron por ahí varias Moto Guzzi V7Racer, y aunque usted no lo crea… la numerada con el 630 se estacionó a un lado de la 631 sin si quiera saberlo. Apareció una Ducati Scrambler, un par de BMW RnineT y hasta tres enormes H-D que aunque no compartían el mismo perfil que el resto, estuvieron ahí  por el simple hecho de pasar un día entre amigos.

Por su parte, Barbería Royal  iniciaría las acciones invitándonos a sus instalaciones en Polanco, Ciudad de México; café, galletas y tratamientos propios de la barbería estuvieron a nuestra disposición. Las instalaciones son de primer nivel, los barberos conocen perfecto su trabajo y lo mejor de todo, es la satisfacción de los clientes que salen con una sonrisa en la cara. Barberías hay muchas pero pocas logran captar y transmitir esa experiencia a los usuarios.  De ahí saldríamos rumbo a la carretera México- Cuernavaca, todos en grupo, abriéndonos paso entre vialidades congestionadas por las obras y la gran cantidad de autos que circulan los sábados por la mañana.

Ya en carretera, el contingente lucía espectacular. Sí, cada una de las motos con sus pilotos parecían estar circulando como en una alfombra roja de alguna premiere o un desfile de modas. Cascos Ruby, AGV, Nexx, etc. chamarras de cuero, botas, jeans, guantes, etc. lucían en cada conductor como si fuera la última colección de un diseñador famoso; y las motocicletas, fieles corceles dignos de cualquier exposición, nos llevaron en un viaje redondo de 300 kilómetros aproximadamente sin ningún inconveniente. Después de almorzar en Jardines de México emprendimos nuestro viaje de regreso a la ciudad y a disfrutar del resto del día de una manera diferente después de rodar.

No cabe duda que la pasión por las motocicletas nos une y genera amistades; ya estamos preparando la próxima rodada con Motorette para los clientes de Norton que no dudamos, vuelvan a invitar a sus amigos y convirtamos estas salidas en una verdadera tradición y la gente ubique The Royal Ride como un club de amigos, una experiencia incluyente y un momento para rodar sin que nada nos preocupe. Motocicletas, barberías, tatuajes… camaradería.

Fotos: José Luis Ruiz

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